El Mate Tuerto

"Se fingirá el saber que no se tiene."

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Nombre: El Mate Tuerto
Ubicación: Argentina

27 noviembre, 2006

Suicidios ejemplares

Si un duelo a cuchillo cualquiera,
me encuentra una tarde en un patio rosado,
que “Triste domingo” resuene a mi vera
como el navajazo de un final soñado.
Jorge Luis Borges Textos recobrados I (1919-1929).


¿Pueden una melodía y un puñado de palabras conducir a la muerte? ¿Es verosímil que unos acordes activen la pulsión suicida de un individuo? ¿Es posible que más de cien personas, en diversos países y bajo circunstancias diferentes se quiten la vida tras escuchar la misma canción? Parece que sí.

En 1933, el húngaro Rezsô Seress sufrió lo que comúnmente se conoce como un desengaño amoroso: su chica se fue con otro y él sólo supo desahogarse escribiendo una tonada que tituló “Szomorú Vasárnap (mal llamada, en estas latitudes, “Domingo sombrío”). Al parecer, nadie quería grabar la canción (“es un poco deprimente” le decían). Pero como la tenacidad es una de las virtudes del pueblo húngaro, Rezsô logró su cometido. Sabemos que la fama enloquece a las mujeres: según cuenta la leyenda, Seress se reencontró con su amada fugitiva y la fuerza del cruce se materializó en una propuesta matrimonial. Sin embargo, la alegría nunca es completa: un par de días antes del enlace programado para el domingo siguiente la dama se quitó la vida. Su nota de despedida contenía dos palabras: “Szomorú Vasárnap”.

Lo que vino después fue imparable: la difusión del tema (que a esta altura contaba con dos letras a cuál más patética) desató una ola de suicidios por toda la región. [1] El acabose llegó con la popularización del tema en su versión inglesa en la empastada voz de Billie Holiday. El magnetismo suicida de la canción no dejaba de cobrarse víctimas. Sin más opciones, Franklin Delano no pudo eludir dictar –por necesidad y con urgencia- un decreto que prohibía la difusión de “Gloomy sunday”, tonada fatídica que ya se había llevado la vida de su chofer.

Insensato lector, he aquí los versos asesinos:

Szomorú vasárnap száz fehér virággal
Vártalak kedvesem templomi imával
Álmokat kergető vasárnap délelőtt
Bánatom hintaja nélküled visszajött
Azóta szomorú mindig a vasárnap
Könny csak az italom kenyerem a bánat...

Szomorú vasárnap

Utolsó vasárnap kedvesem gyere el
Pap is lesz, koporsó, ravatal, gyászlepel
Akkor is virág vár, virág és - koporsó
Virágos fák alatt utam az utolsó
Nyitva lesz szemem hogy még egyszer lássalak
Ne félj a szememtől holtan is áldalak...

Utolsó vasárnap

PD 1) Sí, claro: Rezsô se suicidó en los 60 ahorcándose con las cuerdas de la guitarra en la que compuso su funestamente célebre melodía.

PD 2) Si están dispuestos a correr el riesgo, la interpretación de Björk alarma (aunque sin llegar a la conmocionante angustia del unplugged de Bowie).

PD 3) Pero si de verdad desean coquetear con la muerte, sírvanse chequear la versión hip-hop de Eminemmylou (compañera del afamado raper de parecido nombre).

Abrazos, Cobiñas



[1] Siempre precursores, contamos con una versión tango, “Triste domingo”, del año 37 en la aguda vocalización de Mercedes Simone, tema que –curiosamente- no produjo víctimas fatales: acá sufrimos como machos.


6 Comentarios:

Anonymous Matías Pailos dijo...

Es fenómeno singular el modo diverso, incluso opuesto, como los distintos pueblos del orbe reaccionan ante el mismo acontecimiento. La versión más popular del presente tema fue ejecutada en Dublín, a principios de la década del ochenta del siglo pasado, por un cuarteto de condiscípulos de un secundario católico. Alteraron su título, en un lapsus de efervesencia profética, a 'Domingo sangriento Domingo'. El vaticinio desató su cumplimiento, pues el santo día siguiente a que el tema alcanzara el puesto número 1 de los charts universitarios, Molly Simpson, luego de alcanzar el púlpito de la catedral de San Patricio, hirió de muerte con tres calibres 38 propiedad de su marido (miembro del I.R.A.) a 12 personas, para luego cometer suicidio con la bala postrera.
Mi hermano, que acaba de leer su entrada mientras yo escribía mi comentario, me acota que en el apartado dedicado a William Phips, Marcel Schwob hijo menciona, en una nota al pie de la reedición de 1951 de la obra de su padre, a Seress y su historia, aunque se refiere a él como ‘un serbio de algún renombre hace escasos años’. Quien sí se extiende sobre el punto es Wilcock, en la página 184 de la edición de Anagrama de 1982 de ‘La sinagoga de los iconoclastas’. Intenté hallar el fragmento que Vila-Matas dedica al asunto, solo para desengañarme que el libro en cuestión (‘Breve historia de la literatura portátil’) duerme el sueño de los justos en los anaqueles de la biblioteca de mi amigo Cioso. Curiosamente, Borges no hace mención alguna a Seress ni a nada que se le parezca.

27/11/06 14:14  
Anonymous Anónimo dijo...

No, no lo de “Domingo, triste domingo” es una vil patraña, una versión de mediados de los 50 que hicieron correr los niños islandeses que ya sabemos los celos incontenibles que padecen ante la sólo mención de la palabra “Hungría”. Sobre el hijo de Schwob me reservo la opinión: es vox populi su costumbre de subirse al caballo de la fama ajena sin importar el precio. Respecto de Wilcock, tiene toda la razón. El poeta señaló en entrevista con Anita Barrenechea el episodio que dio origen a una de sus más conmovedoras ficciones. Agrega además –con un claro espíritu desmitificador- que un hermano de Razsô (el muy joven Lazlô Seress) emigró a la Argentina -tierra que, como vimos, no vaciló ante el hechizo de los sones fraternos- huyendo así de una herencia que se le hacía pesada. Dice Wilcock que el susodicho modificó un poco su apellido e instaló en los 40 una linda confitería en el Barrio de Palermo –que no solo aún funciona sino que posee entre sus especialidades la tarta "Gloomy domingo" que pelea en popularidad con la paqueta "Vicente López"-. En este punto aparece Borges. No quiero aburrirlos con historias que ya conocen pero... en sus diarias caminatas matinales por el barrio que lo vio nacer, Georgi se iba a comprar las bolas de fraile a lo del hermano apesadumbrado. Allí conoció la historia. Allí decidió rendirle el sentido homenaje que prefiguran sus versos.

27/11/06 15:55  
Anonymous Anónimo dijo...

"Búscate un novio: 5 versiones de Gloomy Sunday"

27/11/06 18:48  
Anonymous Anónimo dijo...

Delicioso muestrario de versiones con partitura incluída para los virtuosos.
Gracias. C

27/11/06 19:44  
Blogger cutipaste dijo...

Puede suceder también con chistes, por ejemplo. Check this out:

http://www.youtube.com/watch?v=yff5Sp6bN6k

Y el guión:

http://www.jumpstation.ca/recroom/comedy/python/joke.html

27/11/06 23:43  
Anonymous Cobiñas dijo...

Como si hiciera falta, el epitafio al "Chiste desconocido" es magistral.
Abrazos, C

28/11/06 11:33  

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