El Mate Tuerto

"Se fingirá el saber que no se tiene."

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Nombre: El Mate Tuerto
Ubicación: Argentina

12 junio, 2009

El Artista

Más allá de sus desaciertos, El artista (Mariano Cohn, Gastón Duprat), merece ser vista, aunque más no sea porque pone en pantalla a dos de los más grandes escritores argentinos del siglo pasado: Rodolfo Fogwill y Alberto Laiseca.
Tratándose de Cohn y Duprat, dos tipos que han hecho cosas más que interesantes en la televisión sin caer en propuestas elitistas, era de esperar un poco más de riesgo en un film de ficción, pero lamentablemente la película recae en mucha de las taras del Nuevo Cine Argentino, el enfermero compuesto por Sérgio Pángaro (histriónico crooner local) sufre de esa insoportable abulia que aqueja a casi todos los personajes cinematográficos del NCA (En los festivales cinematográficos del lejano oriente los espectadores deben pensar que a los argentinos el Prozac nos lo regalan por la calle). Todo lo que le pasa, le pasa por un costado, como si fuera el espectador de una película que ni siquiera le gusta demasiado. Muchachos, ya sabemos que las sobreactuaciones del tano Ranni y las puteadas a voz en cuello de Federico Luppi no nos llevaron por buen camino, pero ¿No irá siendo hora de aflojar un poco con tanto autismo? Por otro lado la narración es completamente chata, apenas se insinúa un conflicto (como el “bloqueo” de Romano, los riesgos de la fama inesperada o la relación de pareja entre un chanta y una grupie) es pronto resuelto o disuelto en un relato que nunca levanta vuelo. Encima, una de las mejores posibilidades narrativas (la amenaza de descubrir al “verdadero autor” de las obras de Jorge Ramírez) es completamente desechada y ni siquiera se juega con ella. El mundo del arte contemporáneo, esfera snob, caprichosa y elitista, es parodiada pero hasta ahí, con demasiado respeto para mi gusto y el final es forzado y parece agregado adrede para justificar la coproducción italiana.
La idea que motoriza la película se basa en el tópico del idiot savant: Romano, un enfermo mental (interpretado con maestría por Laiseca) que sólo puede articular el vocablo ¡Pucho! cada vez que quiere fumarse un cigarrillo (gran momento de la película) dibuja incansablemente en el asilo hasta que un enfermero se aviva y presenta la obra como si fuera suya. El hecho de que nunca se muestre un solo cuadro y las escenas en las que vemos a los espectadores opinando desde una toma subjetiva de la obra son un gran acierto narrativo y formal, en parte echado a perder por el afiche de promoción, que exhibe un dibujo y preforma en la mente del espectador una idea del estilo de Romano-Ramírez. No obstante, si la película acierta en algo, es justamente en una de sus fallas: al interrogarse acerca de qué es el arte (una pregunta demasiado grande tal vez) aporta una metáfora sobre la creación artística: todos los Jorge Ramírez tienen su Romano. Todos los que hemos incursionado en alguna faceta de la creación artística tenemos nuestro idiota, al igual que Romano, está recluido en los fondos de la casa, oculto a la vista en el cuarto de servicio, le damos de comer, lo vestimos y lo bañamos y sólo le pedimos a cambio que nos de la obra. Cada vez que nos sentamos y aferramos con torpeza la lapicera, el pincel, oprimimos con mano trémula las teclas del piano, del teclado, no hacemos otra cosa que divagar e implorarle al idiota para que se ponga manos a la obra. Ese instante en el que Pollock dejó chorrear el pincel sobre la tela en el piso, el día que Puig empezó a escuchar el monólogo de sus tías, son los momentos del idiota. Cada uno tiene el idiota que puede, pero si lo cuida y lo pone a laburar, seguro que va a dar algo que valga la pena. Después la gente pregunta el porqué de esto o aquello y uno puede ensayar teorías absurdas o decir, como en la película “que la obra hable por mí” pero en verdad lo que uno quisiera es ir y preguntarle directamente al idiota cómo hizo lo que hizo pero el idiota, como Laiseca en la película, está completamente mudo.
—¡Pucho!

Ariel Idez

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10 Comentarios:

Anonymous Matías Pailos dijo...

está bien eso de establecer la dupla plagiador/plagiado, uno y su doble, y el inconsciente y su reverso diurno -al que le pasa el trapo sin importarle un bledo su reverso, si le pasa el trapo o no, y ni siquiera él mismo, como tres eslabones de una serie -como tres caras de una pirámide. No sé si es un comentario acertado, pero sí es inesperado. (Siempre siguiendo a Aira, vos. En una entrevista fácilmente localizable en youtube recomienda a los escritores jóvenes preocuparse por hacer algo nuevo (sin importar que sea malo) en la inteligencia de que "escritores buenos sobran".

12/6/09 17:57  
Blogger Bruja dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

12/6/09 21:48  
Anonymous martha dijo...

eS MUY BUENO EL COMENTARIO POR LO DECONTRACTÉ Y NOVEDOSO ESTILO. a MÍ TAMBIEN ME CHOCÓ QUE EL PERSONAJE DEL ENFERMERO FUERA TAN NULO Y DE PRONTO COMENZARA A TRAGARSE LIBROS Y A QUERER INFORMARSE BAJANOSE LA BIBLIOTECA.qUISIERON SEÑALAR UNA INFLUENCIA RECÍPROCA, COMO LA GENTE PUEDE TENER UNA POSIBILIDAD DE CAMBIO , PERO LES SALIÓ DEMASIADO ABRUPTO. Pero tengamos en cuenta que es la primer a peli de ficción.que hacen.
Creo que el actor argentino que puteaba- sobre todo en Caballos Salvajes, era Héctor Alterio pero es cierto que esa generación sobreactuó.
La opacidad del personaje tambien puede deberse a su duelo reciente. Es un solitario que vivía con su madre, que acaba de morirse. Eso alguna huella habrá dejado. Su historia empieza y termina con un duelo de los que él se va sobreponiendo como puede. Como muchos. A mi me gustó.
martha

15/6/09 11:52  
Anonymous martha dijo...

Ah: supongo que lo de idiota es un decir porque nadie acierta en que el personaje del ARTISTA es un tipo oroiginal e inteligente por su expresión y por el movimiento de sus manos. Sospecho que puede hablar perfectamente, incluso.
E smuy interesante lo que sostenés, no obstante: todos tenemos el personaje que anda dando vueltas y del que luego nos aprovechamos pero nunca es literal esa presunta copia. Las tías , las vecinas o las sras que hablan de películas no eran ASI: son una recreación. Sino el artista no existiría.Ya sea pintor o escritor.
como Puig. Martha

15/6/09 12:03  
Blogger julieta dijo...

qué sorpresa entrar y ver un comentario de martha! su reseña se puede ver acá.

http://tallerlaotra.blogspot.com/2009/06/el-artista.html

a mí también me gustó el post.

pángaro está un poco loco, no? vi algunos videos de él en youtube...

besos.

15/6/09 12:45  
Anonymous martha dijo...

Hola Jukieta:

Gracias por poner mi trabajito.¿ Vos colaborás acá?Yo no incursiono mucho por los blog pero a veces entro.
Gracias. Chau. Martha

15/6/09 14:11  
Blogger julieta dijo...

hola martha: de nada.

colaboraba acá. tiempo pasado. estuvo bueno mientras duró. jaja...

beso para vos.

15/6/09 14:31  
Anonymous Ariel Idez dijo...

Gracias Matías, hacemos lo que podemos. Abrazo.

Hola Julieta, gracias por pasar el link del artículo de Martha en el blog amigo de La Otra.
Besos.

15/6/09 16:36  
Anonymous Ariel Idez dijo...

Gracias Martha, es cierto lo que decís, el personaje trata de "formarse" de golpe leyendo libros de arte, incluso se pregunta si arte no está en el gesto de proclamar que algo es arte (cuando reflexiona sobre el mingitorio de Duchamp) por lo que él también podría ser artista por exhibir los dibujos de Romano (aunque pera eso tendría que hacer explícita toda la operación). Por otra parte, se entiende lo del duelo por la madre, pero el tipo le afana los dibujos a un viejo demente y los hace pasar por suyos para triunfar en el mundo del arte, eso no da cuenta precisamente de una personalidad retraída y tímida.

Con respecto a lo del idiota en verdad no hacía referencia a una persona en particular sino a cierto "misterio" del proceso creativo, el idiota podría ser esa entidad invocada a lo largo de los tiempos, llámese "musa" "inspiración" o "inconsciente" en virtud de la cual uno crea algo que realmente vale la pena y luego no puede explicarse muy bien cómo lo hizo.

Leí tu comentario de la peli y me gustó mucho, es cierto lo que mencionas de la conexión con "desde el jardín" en los personajes Pángaro-Sellers, pero tampoco esta veta está explotada al máximo. Un poco eso es lo que veo en la peli: tira un montón de puntas valiosas por sí mismas pero no profundiza (o no se anima a profundizar) en ninguna de ellas. Es justamente porque la peli y el tema y el tratamiento me gustó que le pido más a Cohn y Duprat, esperemos tener pronto su segundo largometraje para ver si pueden llevar a fondo el tema que elijan abordar.

Saludos

15/6/09 16:38  
Anonymous martha dijo...

Hace dos años ya que me dedico al teatro, pero más a la investigación de ciertos temas vinculados con autores muy nuevos, pero desde 1998 trabajé temas de cine en disintos medios chicos y no quiero dejar de fijarme en los que están en algo que se inicia para no perder del todo el contacto con el cine. Chau, gracias. Martha

16/6/09 09:34  

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