El Mate Tuerto

"Se fingirá el saber que no se tiene."

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Nombre: El Mate Tuerto
Ubicación: Argentina

07 octubre, 2010

Pixies o el rock para nerds melómanos en una noche de primavera porteña, al fin.

Mensaje de Nacho: Cómo hacemos esta noche? Mensaje de Ariel: Llego 19.30 a casa. Pasate por acá y vamos. Mensaje a Nacho: Ariel citó 19.30 en su casa. Yo voy a ir antes. Mensaje a Ariel: a esa hora quiero estar en el Luna. Mensaje de Ariel: Si serás enfermito.

Asumo mi enfermedad y salgo temprano de la casa de mi bro. Vuelvo. Dejo el libro de Amis: voy a leer poco en el subte y después va a ser muy incómodo. Salgo. Hace frío. Vuelvo. Interpelo a mi bro: ¿no tenés un buzo choto-choto-chot? Duda. Pelea. Me tira buzo con capucho: que vuelva, que tiene 15 años conmigo. Me enfundo en la capucha y gano la calle. Puta madre: me olvidé el algodón. Mensaje a Ariel: llevá algodón. Llego a Corrientes y me meto en un Doctor Ahorro. Compro, porque mirá si este cae a cualquier hora y me tengo que fumar medio recital con los oídos sangrantes. Después, al respecto del uso de algodones en recitales, se comentarán cosas como “buena idea”, “qué viejos que estamos”, “está bien, porque después de no sé qué recital groso me fui a hacer una audiometría y me dio que”. Subte. Pispeo entre los compañeros de subte potenciales compañeros de recital. Una parejita de adolescentes indie: adentro. Un ñato con remera de Jesus & Mary Chain: adentro. Una mina hipertatuada: ¿? Un boludo con corbata: afuera.

Leandro N. Alem como último subte a finisterre. Con tantas idas y vueltas ya no es tan temprano. Recorro la cuadra que queda pispeando remeras. Quiero la amarilla, pero mejor cuando todo termine. Ahora es mucha incomodidad, y va a terminar impregnada de la transpiración de medio Luna Park. ¿El campo? El de mameluco naranja responde, escueto: la otra esquina. Llego. La cola: inexistente. Ya hay quilombo. ¿El Otro Yo, o una segunda banda soporte? Contra todos los pronósticos, El Otro Yo. Entonces esto comienza temprano, porque al tercer tema terminan. ¿Cómo estoy? Bien. Tranquilo. Con bajo nivel de paranoia. Pero mis ganas no corresponden al entusiasmo que tuve al enterarme que venían, ni al comprar las entradas como un año antes. Eso está bien… ¿no? ¿Por qué no soy tan feliz como era ayer (anteayer), y como seguro voy a ser mañana (hoy), mientras escriba esta pelotudez que ahora (mañana) estoy escribiendo? Voy al baño. El meo preparatorio de rigor y después un poco de agua para no desidratarse (meo un montón). Mensaje de Nacho: que dónde estoy. Le digo y nos encontramos. Hablamos de pelotudeces, pero más que nada, fruto en parte del clima primaveral que se respira, de las minitas (¡minitasss!). Cae, tarde pero seguro, Ariel. ¿Fumamos? Nacho alienta mi paranoia: no hay aire. Solo una seca para mí. Las luces se apagan. ¿Qué hago? Cumplo con el ritual. Me saco la remera y voy para adelante. Contribuyo al pogo, al amontonamiento, y rápidamente estoy adelante. La gira en honor a Doolittle, en su vigésimo aniversario, comienza con tres temas de Surfer Rosa, el disco anterior: Bone Machine (increíble), Broken Face (bello Y sublime, ajá, ajá, ajá) y Something Against You. Nadie en toda la historia del rock y adyacencias puede conmoverte más con gritos desgarradores como el gordo Charles (alias Black Francis, también conocido como Frank Black). Quizás Cobain, pero como dijo Bowie, Nirvana le robó todo a los Pixies, así que como que estamos en la misma. Tame (más alaridos y aullidos a las mentes más brillantes de toda generación destrozadas por la locura), Nimrod Son (surf punk, baby, como todo el primer disco) (a propósito… si hacían Levitate Me no me jodía ni un poco… uno tiene que insertar un pedido llorón en cada reseña… acá está, lo dice el reglamento…), y más allá, Monkey Goes To Heaven. Ya perdí la cuenta de los orgasmos musicales generales, y también de los particulares que se concentran en la guitarra rugiente, chillante, deforme, noise, tontita Beach Boy de Joey Santiago, el primer Dios de la Guitarra No-Virtuosa (basta de solos, Yngwie Maellstrom) del Universo y Más Allá.

Pero ya estaba quebrado, cansado y molido a palos. Envejezco rápido, como todos ustedes, y disfruté más cuando me replegué y vino (no podía más) la bajada de cambio con Hey y esa pelotudez ultra querible de La La Love You entonada por Lovering en batería. Creo que antes estuvo Debaser (EL TEMA) y después Gouge Away (EL TEMA II) y en el medio Velouria (EL TEMA III). En algún momento nos ganó el spanglish con Vamos y Caribou, no recuerdo. Si están tan curiosos, consulten la crónica-reseña-estudio de Yamila Trautman en la página de la Rolling Stone, que es excelente y probablemente lo mejor que se vaya a escribir sobre la visita.

Conmovieron por toda la deformidad y la melodía y los “colores y texturas” (otra vez Bowie, hablando de Santiago) y los coritos como guitarras (la idea es de Ariel) y todos esos temas del rock para minorías ilustradas y nerds a los que afanaban el almuerzo y cagaban a trompadas en los recreos, dijo Ariel mientras trepábamos Corrientes en busca de una pizza que llenara nuestros corazones, o al menos nuestros estómagos, cosa que encontramos en Las Cuartetas.

Gracias Dios, por el nerd-rock, por la magia, por este… Pixies ocho… Buenos Aires siete y medio.

Matías Pailos

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10 Comentarios:

Blogger Playmobil Hipotético dijo...

monkey goes to jeben:
http://www.youtube.com/watch?v=Fr2XqnhGFG4&feature=related

8/10/10 02:10  
Anonymous MP dijo...

gracias, PH.

8/10/10 08:38  
Anonymous Anónimo dijo...

Ay estas crónicas de pendeviejos, que denota tu edad...Y además no viste que gordos que están? No da, no da.

8/10/10 10:22  
Anonymous Angela dijo...

A mi me re calientan los pendeviejos gordos.

8/10/10 10:32  
Anonymous MP dijo...

creo que el detalle de los algodones en las orejas es definitivo. Pero, ¿no escuchaste cómo suenan? Claro que da. De pendejos tampoco estaban tanto mejores -salvo Kim Deal-.

Ángela: a mí también.

8/10/10 19:11  
Anonymous Nacho dijo...

Mi crónica personal. Hasta la mitad del recital (pongámosle Monkey Goes to Heaven) idem Pailos. Cuando Fede se fue corriendo para adelante en los primeros temas, con Ariel nos quedamos atrás. Después un poco aburridos nos sumamos a la masa que se agita, salta y late toda junta. La la love you, pretty baby. Algún que otro manoteo a los bolsillos de los cacos de "Tito" Lecture. Típico. Pero hasta ahí nada que empañe la fiesta. Sin embargo, en algún momento lo miro a Ariel y le digo que mejor vuelvo para el fondo. Ahí empieza el otro recital. Calambres en el bajo vientre. Retorcijones (o retortijones). Calculo que son los efectos de la deshidratación y la falta de oxígeno, sumados a la porción de la asistencia que fumaba en un ambiente cerrado (estoy pensando en demandarlos judicialmente, así que si alguien se suma que escriba al matetuerto, pero ahora sigo el post). En síntesis, cagadera fenomenal. Desde el tercer box del baño de hombres, tengo el privilegio de escuchar: Veluria, Gigantic, etc.. Una arcada profunda, pero no llego al vómito. Una acústica inmejorable. Disfruto de los Pixies como si estuviera escuchándolos desde el baño de mi casa. Kim Deal me enjuaga el sudor de la frente con el dorso de la mano. Gracias Kim. El alcohol y las drogas pudieron con vos, ¡nena! Estás hecha mierda. Me hacés acordar a mi vieja! Kim frunce el seño. Una puntada en el bajo vientre me saca del estado alucinatorio. Che, el gordo Frank Black no estaba tan gordo. A mí me afanaron el celular. Sí, gente sin códigos. Te das cuenta que son chorros porque no cantan las canciones, ni saltan. Los cacos del Luna Park y Compañía. Las voces vienen del otro lado de la puerta de melamina blanca que (Oh Dios! Gracias, gracias!) por suerte pude trabar. Es el último tema. Son las 22.15. Tengo que tomarme el subte antes que salgan todos. Aprieto los cantos. Tomo aire. Salgo del box y camino a la salida. Saludo a la gente de la Cruz Roja. ¿Tienen una inyección de adrenalina que les sobre, muchachos? Nada. Como hablarle las placas de bronce en honor a quien tanto hizo por el box, la música y, especialmente, por sí mismo: Juan Carlos "Tito" Lecture. Con mi culo malherido llega a la estación Alem. Monedero. Me agarro las tripas. Tengo miedo que se me suelten en cualquier momento y tenga que ir arrastrándolas todo el trayecto hasta casa. Mensaje de texto: Me fuí. Estoy bien pero con cagadera. Fede: Ok. Pastilla d carbon. Abrazo. Yo: Sale Carbone a la cancha. Pixies 1 - Nacho 0.

10/10/10 01:26  
Anonymous Nacho dijo...

Mi crónica personal. Hasta la mitad del recital (pongámosle Monkey Goes to Heaven) idem Pailos. Cuando Fede se fue corriendo para adelante en los primeros temas, con Ariel nos quedamos atrás. Después un poco aburridos nos sumamos a la masa que se agita, salta y late toda junta. La la love you, pretty baby. Algún que otro manoteo a los bolsillos de los cacos de "Tito" Lecture. Típico. Pero hasta ahí nada que empañe la fiesta. Sin embargo, en algún momento lo miro a Ariel y le digo que mejor vuelvo para el fondo. Ahí empieza el otro recital. Calambres en el bajo vientre. Retorcijones (o retortijones). Calculo que son los efectos de la deshidratación y la falta de oxígeno, sumados a la porción de la asistencia que fumaba en un ambiente cerrado (estoy pensando en demandarlos judicialmente, así que si alguien se suma que escriba al matetuerto, pero ahora sigo el post). En síntesis, cagadera fenomenal. Desde el tercer box del baño de hombres, tengo el privilegio de escuchar: Veluria, Gigantic, etc.. Una arcada profunda, pero no llego al vómito. Una acústica inmejorable. Disfruto de los Pixies como si estuviera escuchándolos desde el baño de mi casa. Kim Deal me enjuaga el sudor de la frente con el dorso de la mano. Gracias Kim. El alcohol y las drogas pudieron con vos, ¡nena! Estás hecha mierda. Me hacés acordar a mi vieja! Kim frunce el seño. Una puntada en el bajo vientre me saca del estado alucinatorio. Che, el gordo Frank Black no estaba tan gordo. A mí me afanaron el celular. Sí, gente sin códigos. Te das cuenta que son chorros porque no cantan las canciones, ni saltan. Los cacos del Luna Park y Compañía. Las voces vienen del otro lado de la puerta de melamina blanca que (Oh Dios! Gracias, gracias!) por suerte pude trabar. Es el último tema. Son las 22.15. Tengo que tomarme el subte antes que salgan todos. Aprieto los cantos. Tomo aire. Salgo del box y camino a la salida. Saludo a la gente de la Cruz Roja. ¿Tienen una inyección de adrenalina que les sobre, muchachos? Nada. Como hablarle las placas de bronce en honor a quien tanto hizo por el box, la música y, especialmente, por sí mismo: Juan Carlos "Tito" Lecture. Con mi culo malherido llega a la estación Alem. Monedero. Me agarro las tripas. Tengo miedo que se me suelten en cualquier momento y tenga que ir arrastrándolas todo el trayecto hasta casa. Mensaje de texto: Me fuí. Estoy bien pero con cagadera. Fede: Ok. Pastilla d carbon. Abrazo. Yo: Sale Carbone a la cancha. Pixies 1 - Nacho 0.

10/10/10 01:26  
Anonymous Nacho dijo...

Borren este comentario y el anterior que está repetido.
:P

10/10/10 12:03  
Anonymous MP dijo...

Lo nuestro fue lindo mientras duró, Chona.
Los Pixies: un grupo que te patea el estómago.

10/10/10 17:23  
Blogger romina dijo...

a mi me gusta los pixies!! estoy bucando departamentos en buenos aires para hospedarme ya que esta lleno de recitales este mes!

13/11/10 11:35  

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