El Mate Tuerto

"Se fingirá el saber que no se tiene."

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Nombre: El Mate Tuerto
Ubicación: Argentina

19 septiembre, 2006

Todo bien

Allá lejos y hace tiempo, en los lejanos noventa, no hacía más que indignarme. Uno de los objetos de mi cólera y furor, uno de los causantes de mis arrebatos, era la mencionada frase y sus múltiples usos. ¿Qué quería decir ‘todo bien’? ¿Cuál era, cómo precisar su significado? No había manera. No, y nadie sabía bien qué quería decir con lo que decía. Ofuscación todo en mí yo era. Se me nublaba la vista, se taponaba mi entendimiento, y era la Venganza de Dios en Acto: inquiría (‘¿qué quisiste decir? ¿Acaso pretendiste significar…?), atosigaba con hipótesis, condenaba al destierro todo y cada uso de esa frase; así también a sus portadores. Un hinchahuevos. Un rompepelotas: eso era. Zedi Cioso también revistaba en quienes exhibían cierto azoramiento ante ese mantra. Él albergaba una conjetura: ‘todo bien’ es un significante vacío, un significante sin significado, una cáscara sin nada en su interior. Marraba, me parece. ‘Todo bien’ significa algo. ¿Qué? Bien: distintas cosas en diferentes contextos. Con mayor rigor: en algunos contextos, significa algo preciso. En otros, algo preciso entre múltiples posibilidades relevantes. En otros todavía diferentes, varias proposiciones distintas a la vez. Muchas veces es vago. Muchas otras es polisémico. Quien lo emite suele aprovecharse de esa capacidad para contener multitudes de sentidos para decir lo que quiere, logrando que el otro interprete lo que más le conviene. ‘Todo bien’ es lo que uno responde cuando una chica lo rechaza. ‘Todo bien’ es lo que uno responde cuando se nos niega una respuesta ante un pedido de aclaración. A la vez: ‘todo bien’ es lo que nos dice la chica cuando nos explica (¿?) cómo seguimos luego de su rechazo. ‘Todo bien’ es lo que uno responde cuando se nos niega una respuesta. ‘Todo bien’ es lo que uno dice cuando pretende hacerse el duro, o el dandy, o el ‘no me afecta lo que me digas, porque soy una roca, soy una isla’. Otras veces uno despacha ‘todo bien’s al por mayor, por el mero impulso a decir algo, por las puras ganas de dar alguna respuesta y ninguna definida.
Hoy soy hincha del ‘todo bien’. Es una herramienta de ilimitadas posibilidades. Es una salida de la que pocas veces nos arrepentimos. Pocas, porque es una salida que deja la puerta abierta. Es, a la vez, una forma de abrir muchas tranqueras, o más bien de entreabrirlas, es un modo de hacer todo eso y lavarse las manos: el ‘todo bien’ a nada compromete. Es el modo lingüístico que permite la mejor adaptación darwiniana al medio, es un modo de hacer que nos acerca a nuestro objeto de deseo con el mínimo de trabajo (aunque no nos acerque mucho, claro: para eso hay que decir cosas más nítidas e hirientes).
El Matías de hace quince años tacharía al Matías actual de réprobo. El Karl Kraus en pañales que me creía denostaría mi comportamiento. Yo sería catalogado de inmoral, de baja estofa estética. De estúpido liso y llano.
Ante tamaña acusación, no puedo evitar pensar: ‘¿Qué te pasa, pendejo de mierda? Calmate, ¿querés? ¿Cuántas veces la pusiste? Eso es lo te falta. ¿Qué necesitás? ¿Guita para una trola? Tomá. Tomá y no me rompas más los huevos.’
Ante tamaña acusación, sonreiría de modo neutro, agacharía la cabeza en ánimo conciliador, aceptaría todo cargo y emitiría, a mi favor, la siguiente, módica, defensa: Todo bien, Matías.

Matías Pailos

14 Comentarios:

Blogger Libélula de Acero dijo...

Refreno mi impulso de un vulgar, vulgarísimo "está todo mal Matías" para decirte que claro, es lógico que bregues a favor del correcto uso del lenguaje. Que quizás era solo eso.
Y si querés mas que una trola, te acerco una chocotorta que cura casi todos los males.
Eso digo.

19/9/06 10:50  
Anonymous Matías Pailos dijo...

¡Ay, Libélula! ¡Qué lejos que estamos! Considero, en todo caso, que los 'todo bien's aplicados del modo señalado en el texto DE HECHO son correcto castellano. Y si no lo fueran, peor para el castellano. El lenguaje debe ser un instrumento al servicio de nuestros fines, y no un represor de nuestros deseos en haras de vaya uno a saber qué deberes superiores. Por supuesto que está bien buscar lo que, condediendote el punto, titularé 'un correcto uso del lenguaje'. Es una maña que tenemos algunos. Es una herramienta indispensable para expresar ciertas sutilezas. Sutilezas del todo fuera de lugar en los contextos mencionados en el texto.

20/9/06 00:22  
Blogger Libélula de Acero dijo...

Si que estábamos lejos eh?
mirá que entendí cualquier otra cosa!
Tarde, pero llegué!

20/9/06 16:02  
Anonymous Matías Pailos dijo...

Bueno... quizás exageré. Es otra de mis mañas.

20/9/06 18:47  
Anonymous Anónimo dijo...

pero el adolescente sospechaba algo... que con el ambiguo, polisemico, y en definitiva poco entragado "todo bien", jamas la iba a poner
para ponerla m.p. necesitaba ser agresivo, ir al frente, arrollar, ponerle sangre, ser el macho alfa.
hoy, a tu edad y con la mochila de pijasos a cuesta ya no necesitas demostrar que podes ponerla...
ya la pusimos, o por lo menos eso estiman ellas... tenemos un numero que nos permite parecer indiferentes
no se que se necesita ahora, aunque a veces conjeturo por donde viene
tenia un punto pero lo perdi
zatoichi

20/9/06 23:32  
Anonymous Matías Pailos dijo...

el punto tuyo es: la indiferencia en el adolescente es leída como falta de vitalidad. La indiferencia en el treintañero se la interpreta (por ellas) como despreocupación (porque hay, diría O. Lamborghini 'conchitas aviadas en el congelador'). Por eso la indiferencia en el treintañero es una ventaja, y en el adolescente un defecto.
No estoy de acuerdo. La indiferencia siempre es vista (por ellas) como indicio de misterio, de valía. Siempre las calienta.

21/9/06 05:07  
Anonymous Catulo dijo...

Sr. Pailos. La verdad que su post no me gustó tanto como otros suyos que he leido, pero igual, todo bien.

21/9/06 12:02  
Anonymous Matías Pailos dijo...

Cátulo: qué orador.

21/9/06 12:59  
Blogger principio de incertidumbre dijo...

no me termina de convercer, matías. Lo explicaste muy bien y en los comentarios continúa pero la frase siempre me pareció de adolescente tardío con plata.



Como zaitochi también tenía un hilo, pero la frase sigue confundiendo.


Mis más cordiales saludos.

21/9/06 22:45  
Anonymous Matías Pailos dijo...

En mi caso, es de adolescente tardío sin plata. (Pero creo habérsela escuchado a individuos maduros de clase media, a ancianos proletarios en la lona, y a púberes cagados en guita. En todos estos casos, funcionaba de maravilla.)

22/9/06 01:18  
Anonymous Anónimo dijo...

Genial, la prosa de Pailos a todo vapor. La mejor pieza de filosofía del lenguaje que leo desde John Austin el de "cómo hacer cosas con palabras" y "sense and sensibilia".

Firma (Derrida CHUPALA!!) Nachus Anonymus, a quien le da mucha paja registrarse y formar parte de la comunidad blogger.

27/9/06 20:05  
Anonymous Matías Pailos dijo...

que esto compense el post de más arriba, 'Héroes intelectuales', la peor bazofia jamás firmada.
'Cómo hacer cosas con palabras' es el mejor nombre de libro de filosofía analítica. Los continentales tienen más charm. (Pero acá les ganamos; 'Las palabras y las cosas' no es un título tan atractivo.)
Nacho: por más cenas, que originen mejores posts.

27/9/06 22:25  
Anonymous Anónimo dijo...

Che, la verdad que "heroes intelectuales es malísimo, desde el título". Lo tendrías que enmarcar :D...

Para mí que estabas empachado.

[Atemción: No comer en lo de Diego Armando Lee si va a manejar maquinaria pesada o escribir en un blog.]

Nac

30/9/06 20:40  
Anonymous Matías Pailos dijo...

Diego Armando no tiene la culpa. Yo venía manijeado (diría Laiseca). Sin manija, el efecto-Lee es benéfico.

'H.I.' es una bosta. Otro logro de la administración Pailos.

1/10/06 19:55  

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