El Mate Tuerto

"Se fingirá el saber que no se tiene."

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Nombre: El Mate Tuerto
Ubicación: Argentina

16 septiembre, 2009

Marylin, xp, pasteles, costicismos

Merca. Merca sobre la mesa, sobre la cama, en la alfombra. Merca en el ascensor, en la calle, en el aire. Merca en la nariz, en la sangre, en los mocos cayendo entre las veinte conversaciones simultáneas que cuatro personas entre cuatro paredes descascaradas con una lamparita que cuelga del techo sostienen por veinte por veinte por veinte horas. El libro con la merca también es blanco, y en la tapa hay una mujer que sonríe con un bebé en brazos que también sonríe. Una mano se escapa del fuera de marco y deja que la pistola que sostiene haga presión sobre la cabeza del chico.
Conviene dejarse engañar por las primeras líneas falsamente epifánicas e ingenuamente epifánicas y optimistamente naif. Contribuye a que los mazasos que nos vamos a comer peguen más fuerte.
¿Querían literatura del yo? Mariano Dorr te da una novela protagonizada por Mariano Dorr y por los amigos de Mariano Dorr con los nombres que figuran en sus respectivos documentos haciendo fila para cagarlo a trompadas –que es lo que se merece, por buchón. Problema de Dorr. O de los amigos de Dorr. Para ese entonces ya estamos a la mitad de la novela con ganas de cagar a piñas a Dorr o a los amigos de Dorr si no nos dejan seguir leyendo.
Es notable cómo Dorr consigue llamar a cada cosa por su nombre con su arsenal de neologismos kitsh. Meta ‘pastel’ en el ‘costicismo’ de la ‘xp’ ‘al natu’, con toda la ‘energía blanca[/negra]’ que estar ‘perdidos de la mente’ les permite a los ‘marylinizados’… ¿¿¿???
Quisiera llevar tranquilidad a los cartesianos: se entiende todo. No es tan difícil si se pone un poquito de voluntad. Se entiende más que lo que se entiende tras la maraña de peruanismos de los cachorros de Vargas Llosa. Se entiende mucho más que el nadsat anaranjado del Burgess mecánico. Y lo mismo que en uno y otro caso, lo raro es parte del encanto.

“En algún lugar, Primo Levi anota que los sobrevivientes, en el Lager, eran los peores; los mejores, morían. La norma para seguir viviendo era: en primer lugar, en segundo y en tercero estoy yo. Y luego nadie más. Luego otra vez yo; y luegos todos los demás. Una noche de xp, Martina me explicó quiénes eran los ‘musulmanes’ dentro del Lager: los prisioneros desnutridos, golpeados, con vendas en la cabeza, como turbantes, que temblaban de frío y de lejos daban la impresión de ser ‘árabes en oración’. Eran los que habían abandonado toda esperanza de vida o de muerte.” (“Musulmanes”, de Mariano Dorr; Ed. Casanova, colección Barranca Yaco; 126 páginas.)

Dorr escribe como habla. Lo mismo pasa con Pola, con Meret y con Incardona, que es como decir que pasa con toda una generación. Esto me hace pensar que lo único que pasa es que recién ahora escucho a los escritores antes de leerlos. Lo importante es que Dorr no habla como Incardona, ni como Meret ni como Pola. Dorr habla como puto, en femenino. Todo es femenino en el modo. Lo masculino está en los hechos.
Esta es la historia de un Cristo que, a pesar de las dudas que lo torturan hasta el último momento, se sacrifica por… por… por su salud. Lo que no parece mucho sacrificio, después de todo, sino más bien lo contrario. Pero ni el amor ni el sexo ni la paternidad son el polo de atracción de la novela. El eje es la merca. El centro de gravedad. La mujer amada, el sexo compartido y la hija a criar son mediaciones, diques de contención, maniobras distractivas. (Las dudas y las ganas de cagar a la mujer con la primera piedra que se le cruce por el camino es uno de los puntos más altos del relato.) El protagonista abraza (cada vez más enfática, más sospechosamente) todo el paquete y cae de rodillas en sus loas al milagro de la vida que se renueva y los vínculos más sólidos que cualquier tentación y el otro que te completa y con el que descubrirse realmente a uno mismo. Pero se cierra el libro y uno se pregunta cuánto habrá tardado hasta la siguiente bolsa.

Matías Pailos

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15 Comentarios:

Anonymous Ariel Idez dijo...

Bueno, digamos que después de leer esta reseña dan tantas ganas de leer a Dorr como de correr en busca de una bolsa, o xp, o costicismo, o marylin.
Lo de los musulmanes resulta obvio para todo filósofo continental lector de Agamben pero tal vez revista interés para la muchachada analítica.

17/9/09 01:17  
Anonymous MP dijo...

Gracias. Esa era la idea.
Y en efecto: todo Agamben nos es ajeno.

17/9/09 09:04  
Blogger Cece dijo...

guaaa...
esta reseña va a diez mil x hora.
la escribiste arriba d una moto?
slds!

17/9/09 12:48  
Blogger Helena dijo...

Aunque sea poco creíble me duele disentir nuevamente Pailos, joeni.

Para escribir como hablas, habla. Escribir es otra cosa.

Hace dos días conseguí una novela de Chernov de esa colección tan buena blanquita de los ´90 "Anatomía Humana" y me recordó algo muy simple que se dijo sobre Salinger: lo importante no eran sus temas, lo importante era que escribía bien.

Tan bueno es Salinger en su escritura que hasta soporta traducciones.

Entonces eso es lo importante, escribir bien. Y ninguno de los que mencionas precisamente por lo que halagas, escriben bien. No son escritores en todo caso son extensiones de una literatura cruzada por la urgencia del yo. Una urgencia poco interesante, porque no hay cinismo, destellos de dolor, amor etc. Es solo el curdo yo y un yo poco interesante.

Como decía alguien que sabe, no me importa que las gente escriba autobiografías mientras que las mujeres sean tremendas y los hombres tenga una poronga descomunal.


cariños

17/9/09 17:01  
Blogger julieta dijo...

ayer escuché a dorr en casa b. estuvo bueno.

besos.

18/9/09 08:33  
Anonymous MP dijo...

Gracias, Cece. No: no más motos para mí. (Pero sí, la idea era que la cosa fuera rápido.)

H: el mérito literario es tan poco comprometido que a veces puede tener todo que ver con escribir como se habla.
Y a veces no.
Dorr no escribe como se habla; sí escribe como habla. Pero sospecho que no le molestará tanto, porque tiene un discurso muy literario. No pienso en Borges. Pero le pido que piense en Puig.
En la novela no hay porongas de dos metros ni mujeres esculturales: hay droga por los cuatro costados. Creo que a Roberto le hubiera parecido suficiente.

J: tuve ensayo, pero mi ausencia fue con aviso.

18/9/09 10:52  
Blogger Helena dijo...

Teniendo en cuenta su fanatismo por Hunter S.T.me atrevo a decir:no. Las drogas de uso intelectual siempre son una especie de conformismo de una experiencia que no se atreve a hacer a otros sector. Sin ir más lejos el conurbano que idolatran todos los neoK y ninguno conoce. O al menos un 90%.

Y no se trata de que en el libro este presente dicho artefacto o semejante superioridad femenina. Se trata de tenerla, con uno, para si.

En general esos libros y esa literatura funciona como funciona la camioneta 4x4, el descapotable o una lanchita en tigre. Se cubren los tamaños y grandezas que no se poseen.

De todas maneras en donde más salta la ficha es en el cuarto de al lado, en dónde habita gente que escribe del punk y la noche de cocaína cuando la realidad era que tenían o el culo sentado en Puan o algo mucho más letal.....10 años y el diploma de un grado de la primaria.

Si pensas en Puig, Puig elaboro el folletín que hoy le adjudican a....los blogs o ciertos blogs. Pero ahí hay trabajo, escucha, es la vida de los otros a través de la pupila sin piedad de Puig la que se expone. Puede ser que muchas veces sea él, porque no, como sucede también con Perlongher. Pero en ellos funciona un trabajo de historia viva, que funciona también en "Las primas", no de relato en presente del yo o de mi "tierna y cruda infancia"

La brutalidad de Puig, el desgarro, el amor y la velocidad con la que narra no una época, lo atemporal también, son claros rasgos de un escritor.

Esto nada más es salvajada contra los pobres árboles.

Y algo muy letal y muy simple, una total falta de ánimo por trascender.

saludos
y buen findesemana

18/9/09 16:09  
Anonymous MP dijo...

Te leo, Helena, y lo primero que pienso es que estás peleando contra otro. No niego lo interesante del dispositivo -o lo interesante que pueda surgir de la implementación del dispositivo. Tampoco tengo por qué hacerme cargo.
Te cae pésimo la literatura del yo, evidentemente. Qué se yo. Me limité a hablar del libro de Dorr.
Encuentro no sé si peligroso, pero sí equivocado, cargar contra un tipo de escritura. En literatura, siempre hay uno dos pasos más allá dispuesto a desbaratar nuestra teorías con una gran obra que brota de lo que creíamos tierra yerma. (En los peores casos, esa gente está en el pasado: Henry Miller, Proust, Philip Roth.)
Bolaño -a quien va siendo tiempo de que bajemos del altar- solía despotricar contra toda pretensión de trascendencia, y un poquito más: contra la idea misma de trascendencia. De todas formas, ahí estoy con vos. En buena parte de las obras de valía, uno percibe un si es no es de eternidad. Esta impresión, muy probablemente, sea errada.
Una última vuelta sobre Dorr. Las 'drogas de uso intelectual' podrán ser buenas, malas, interesantes o insidiosas. Pero el exceso y el abuso son temas de peso. Dorr se para ahí.

19/9/09 12:04  
Anonymous Nacho dijo...

Idez te vamo' a devenir mujer.
(este apriete ha sido auspiciado por la muchachada analítica)

Muy buena reseña. Dan ganas de leer a Dorr.

21/9/09 21:11  
Blogger j. dijo...

Yo tengo a Dorr en este instante mirándome musulmanamente desde uno de los anaqueles de mi bibliotequín y *debo* decir que No Pude Dejarlo, lo leí en dos horas y lo seguiría leyendo hasta el fin de los tiempos. Me pareció excelente. Lástima que se termine tan pronto.
(mmmm... todas estas sensaciones me recuerdan a otra cosa...)

21/9/09 23:07  
Anonymous MP dijo...

N: gracias, y gracias por el apriete.

J: alcoyana alcoyana.

22/9/09 10:27  
Blogger Pg dijo...

me hizo acordar a cuando la cameruza estaba de moda el txt.

desde el 90, 91.

y fue una moda que duro bastante.

pero, es como las canchas de paddle, ahora sigue la gente que realmente le gusta. y asi esta.

29/9/09 13:00  
Anonymous MP dijo...

PG: ¿estamos hablando de la merca o de la literatura del yo? Gracias por pasar.

2/10/09 11:09  
Blogger arqueck dijo...

compartan

4/10/09 02:14  
Blogger Mariano Dorr dijo...

Musulmanes no es literatura del yo, soy yo escribiendo de literatura!

5/10/09 03:57  

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