El Mate Tuerto

"Se fingirá el saber que no se tiene."

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Nombre: El Mate Tuerto
Ubicación: Argentina

17 septiembre, 2008

La condesa no tiene quien le escriba

Ayer a la noche leí “La Condesa sangrienta” de Alejandra Pizarnik y tuve miedo. Miedo de la Condesa y de su castillo. Miedo de sus agujas, de su risa y de su éxtasis. La imaginaba con su vestido blanco y la piel más blanca, con la mirada vacía, con sus dedos largos y afilados, clavando finos cuchillos y hierros calientes en los cuerpos de sus víctimas. La imaginaba caminando por los pasillos y las celdas, aunque ya no caminaba, sino que flotaba, porque era un fantasma. Y cuando ella pasaba, las muchachas desnudas se apretujaban en las paredes del fondo de sus prisiones. Después, entraba una sirvienta, agarraba a una de ellas al azar y la arrastraba hasta la mesa de las torturas. Imaginaba los cuchillos en el estómago, las venas abiertas y la sangre cayendo sobre baldes destinados a recogerla. Tuve miedo de los tajos, el dolor y el fuego. Imaginaba el laberinto subterráneo del castillo y la imagen era espantosa. Un espacio cuadrado y enorme, poblado de sangre. Al fondo, un pasillo largo con las celdas. Y al frente, su trono, con unos escalones pequeños y empinados, por si quería bajar y participar del dolor ajeno, provocándolo. Y cuando caminaba, o flotaba, la sangre le subía por el vestido blanco, como la leche sube por una vainilla, hasta empaparla toda. Y entonces tenía que ir a cambiarse. Muchas veces. Repetidas veces. En una misma noche. Imaginaba su castillo medieval construido con grandes piedras grises, con paredes de un metro de ancho, carente de todo lujo. El sol no entraba. No había ventanas. El frío era insoportable. Los techos eran tan altos que no llegaban a verse. En su habitación, sólo había una cama, un espejo y un ropero enorme.

Tuve miedo de la Condesa, de haberla invocado con mi lectura, de haberla llamado al imaginarla. Juro que tuve miedo de verla.

El texto de Pizarnik no describe las torturas con detalles excesivos. Más bien, te coloca de pie en medio de los charcos de sangre. Podés girar la cabeza hacia las celdas o quedarte al lado de la Condesa. Podés mirar hacia arriba y ver cómo cae, desde la jaula, la sangre sobre el trono, sobre su boca, sobre su cara, hasta ensuciarla toda.

La Condesa no quiere morir y la Condesa es melancólica.

“Nunca nadie no quiso de tal modo envejecer, esto es: morir. Por eso, tal vez, representaba y encarnaba a la Muerte. Porque, ¿cómo ha de morir la Muerte?”

“Un color invariable rige al melancólico: su interior es un espacio de color de luto; nada pasa allí, nadie pasa. Es una escena sin decorados donde el yo inerte es asistido por el yo que sufre por esa inercia”.

Yo soy melancólica. Yo sufro mi inercia. Yo no quiero envejecer ni morir.

El texto de Pizarnik es como la Virgen de hierro: un mecanismo poderoso y mortal. Lo mejor es leerlo como yo lo hice: de noche y a solas. Los cuchillos se clavan y las imágenes corren como veneno. Todo se intoxica. No hay antídoto eficaz, por ahora. Sólo remedios temporales.

Julieta Eme

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24 Comentarios:

Blogger Cece dijo...

Hola Julieta,

Leo en las travesuras de nuestra condesa el sketch de siempre entre Eros y Thánatos, pero en cámara lenta.

Un hombre cruel puede ser terrible. Pero en una mujer el crimen pareciera capaz de desplegarse sin reparos, libre de cualquier anclaje. Cada día me convenzo más:

la mujer ES el mal.

17/9/08 13:47  
Blogger meridiana dijo...

Muy bueno, Julieta, tu texto en diálogo con Pizarnik, una de nuestras mejores poetas.

Y me permito citar otro párrafo de "La Condesa..." que no tiene desperdicio:

"Creo que la melancolía es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras "afuera" todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, "adentro" hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto. De allí que ese "afuera" contemplado desde el "adentro" melancólico resulte absurdo e irreal y constituya la farsa que todos tenemos que representar."

Felicitaciones por el post.
Liliana.

17/9/08 15:01  
Blogger Cobiñas dijo...

Lindo post.
Abrazos

17/9/08 15:21  
Blogger (j.g.) dijo...

El deseo en clave melancólica con trasfondo gótico.
Las doncellas sacrificadas como los sujetos textuales que desfallecen en cada poema de Pizarnik: la náufraga, la endechadora, la muchacha.
Tal vez ese reservorio poético al que la autora aludió, como «una cesta repleta de cadáveres de niñas» que posibilitaron el poema.

17/9/08 16:05  
Blogger neutral dijo...

Me atrapaste con tu relato, me gustó mucho.
Beso

17/9/08 17:38  
Anonymous Matías Pailos dijo...

"la sangre le subía por el vestido blanco como la leche sube por una vainilla" (sin la coma). Yes.

17/9/08 18:04  
Blogger julieta dijo...

Cece: ¿en serio te parece que SOMOS el mal? No sé...

No tiene mucho que ver, pero me acordé de una frase de la actriz Mae West:

"Cuando soy buena, soy muy buena. Pero cuando soy mala, soy mejor". Jeje...

Liliana: qué bueno que te gustó. Muchas gracias por leerlo. Y sí, la parte en donde AP habla de la melancolía no tiene desperdicio.

Cobiñas: muchas gracias! Un beso.

J.G.: usted es un gran poeta. Muchas gracias por sus palabras.

Neutral: me alegra que te haya atrapado. Beso.

MP: esa frase me gusta a mí también. Gracias.

Aclaración: el mérito del título del post corresponde a MP, gran titulador. Aunque "condesa" va con "C" mayúscula...

17/9/08 18:22  
Blogger meridiana dijo...

Esto es lo que sucede cuando se lee a la Pizarnik, no se sale indemne, pero este texto en particular hace una simbiosis inquietante con la Condesa.
Por eso es muy buena tu observación de que no se lee pasivamente, te ponés en el centro de la escena para ver caer la sangre, mirás hacia todas las esquinas (por dónde aparecerán Dorkó y Jó Ilona las terribles sirvientas de la Báthory?)ves los tizones quemando la piel de las doncellas.

copio otro párrafo:

"Ella no sintió miedo, no tembló nunca. Entonces ninguna compasión ni emoción ni admiración por ella.Sólo un quedar en suspenso en el exceso del horror, una fascinación por un vestido blanco que se vuelve rojo, por la idea de un absoluto desgarramiento, por la evocación de un silencio constelado de gritos en donde todo es la imagen de una belleza inaceptable."

me gustó este acercamiento a AP y La condesa Sangrienta.

Lilián

17/9/08 20:35  
Blogger julieta dijo...

muchas gracias, lilián!! ese párrafo que citás corta el aliento. todo el texto se lee con la respiración suspendida. es tan bueno que habría que citarlo todo...

besos.

y felicitaciones por tu libro y la presentación de ayer.

17/9/08 23:11  
Blogger Estrella dijo...

esa definición sobre el ser melancólico es una de las más acertadas que leí en mi vida. El melancólico tiene un problema de ritmo, de disonancia con el afuera.
Muy bueno lo que leo!

18/9/08 00:13  
Blogger julieta dijo...

hola estrella: gracias por pasar y por tu comentario. sí, todo lo que dice AP sobre la melancolía es muy acertado. la comparación con la cajita de música es muy buena.

saludos.

18/9/08 08:41  
Anonymous Carl Nach Jung dijo...

"la farsa que todos tenemos que representar"
La fuerza de la melancolía me impacta ahí. Después tenemos dicotomía útiles a la melancolía (adentro / afuera) y las valoraciones que se le adscribe a cada una (hiperreal / absurdo irreal) (lento / vertiginoso).
Si como decía Aristóteles, lo que buscamos siempre es el término medio, una forma de compensar el interior del melancólico es adscribiendole las características opuestas "al mundo" de lo que el siente.
Igual me interesaría más oirlas hablar de su propia melancolía que de la melancolía estetizada de Pizarnik.

18/9/08 14:12  
Blogger julieta dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

19/9/08 08:15  
Blogger julieta dijo...

Para quienes quieran leer "La Condesa sangrienta":

http://www.lacoctelera.com/myfiles/modernistas/Alejandra%20Pizarnik%20-%20La%20Condesa%20Sangrienta.pdf

Para quienes quieran leer sobre la Condesa real:

http://es.wikipedia.org/wiki/Condesa_Sangrienta

Para quienes quieran leer un inmenso poema de AP:

http://meridianabis.blogspot.com/2007/05/nacimiento-en-la-sala-18.html

19/9/08 08:15  
Blogger julieta dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

19/9/08 08:18  
Anonymous Ariel Idez dijo...

Bonito post. Como diría Lamborghini, después de Tadeys "ya no hay poesía que me espante", así que la condesa no me da miedo. Es una suerte de Sade femenina y de ahí supongo proviene su relación con la melancolía.

19/9/08 10:18  
Blogger julieta dijo...

Hola Ariel! Gracias por tu comentario. Tengo que leer ese libro de L.

La Condesa también es una suerte de vampira. Y se sabe que los vampiros son criaturas melancólicas.

Un beso.

19/9/08 15:33  
Blogger julieta dijo...

Gracias por tu comentario, Nach.

19/9/08 20:00  
Blogger Silvio Astier dijo...

La liga de la justicia fue un cartoon que rejuntó a todos los superhéroes en el mismo lugar y los organizó atemporalmente. Leyendo su post sobre un relato que no leí* pensé inmediatamente en Der Process, pero en una edición muy acertada a mi parecer (y que es la que yo tengo), en la que la letra es muy pequeña y dar vuelta la página requiere del mismo esfuerzo superador que las artimañas de Josef K., y los pasillos de angustias de ese ministerio se vuelve el libro mismo.

Qué bello una liga de la justicia con éstos personajes! Una condesa torturando a drácula, mientras por los fríos pasillos del castillo ministerial deambula el señor K. seguido de un jorobadito arltiano...

Eme: le dejo un beso.

*Y temo que no voy a leer porque ¿mire si no me asusta como usted promete? Prefiero la duda, verdadera fuente de terror.

20/9/08 11:42  
Blogger julieta dijo...

Silvio! Pero qué honor tenerlo por aquí... Puede estar muy seguro de que la Condesa no lo asustará como a mí. Yo soy muy... cómo decirlo... imaginativa y crédula... para usar dos eufemismos. Si le dijera con qué dos películas no pude pegar un ojo en toda la noche, sólo provocaría sus risas...

En cuanto a Vlad y la Condesa, los imagino a ambos dirigiendo una Liga del Crimen. Interesante...

Otro beso para usted.

20/9/08 16:43  
Blogger Nippur dijo...

Yo lo terminé de leer algunos días antes. Realmente es así como lo describís, e imaginarse el escenario real es demasiado para cualquiera. No se puede sostener mucho tiempo ese ejercicio sin quedar afectado en alguna forma. Y se vuelve a temer dormir con la luz apagada y despertarse en la sala de torturas.

un abrazo, muy bueno el texto.

20/9/08 16:50  
Blogger julieta dijo...

hola nippur: gracias por pasar y comentar. me alegra saber que no soy la única que sintió miedo.

un saludo. y gracias nuevamente.

20/9/08 17:16  
Anonymous Ariel Idez dijo...

Aprovecho este espacio para anunciar que hoy, domingo, de 00 a 02 el programa La Otra Radio (del que Julieta forma parte) va a estar Gabo Ferro hablando sobre su último libro y su último disco, ambos recién salidos a la calle. Se los recomiendo a todos; si escucharon algún tema de Gabo ya sabrán por qué y si no lo han hecho aún aprovechen para descubrir al cantautor más interesante de su generación.
FM La Tribu: 88.7
Saludos

21/9/08 18:28  
Blogger julieta dijo...

Para quienes quieran leer una entrevista a AP:

http://seminariogargarella.blogspot.com/2008/09/derechos-polticos-de-la-mujer.html

24/9/08 18:21  

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