El Mate Tuerto

"Se fingirá el saber que no se tiene."

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Nombre: El Mate Tuerto
Ubicación: Argentina

04 mayo, 2007

Las botas de Pérez

A P.P.C, que me refirió esta historia.

Pérez se sabía el Martín Fierro de memoria. Pérez era un gaucho de ley. A sus años fatigaba las polvorientas calles de Pontevedra, aunque era fama que supo hacerse hombre en los pagos de Junín. Allí mismo se prendó de una china que dicen era de las más lindas sino la más. “Esa mujer no era para mí” repetía Pérez con el lazo en la mano años después. Pérez y la china tuvieron un hijo pero, lo dicho, el patrón de la estancia le puso el ojo a la mujer y la reclamó como suya. Pérez se echó el apeo encima y abandonó las últimas poblaciones sin tropilla, ni miradas atrás ni gruesos lagrimones rodando por su cara. Se gastó una vida en olvidarla. Una noche recibió la visita de su hijo. “Mi santa madre, que en paz descanse, dijo “busque hijo, busque a su padre y dígale que me voy de este mundo con su nombre en mis labios”. Pérez le dio vuelta la cara de un sopapo. “Si vuelve a mi casa, le juro que lo mato”, dijo antes de cerrar la puerta. Cuentan que después de esa visita no volvió a ser el mismo. Se pegó al trago. Una caña tras otra. Desde el alba hasta entrada la noche. Vivía de changas. Cortaba el pasto de las quintas. Una tarde decidió que el valor que no tuvo para cobrarse la vida del patrón aquella vez ahora no le iba a faltar para llevarse la suya, que ya no valía nada. Esa tarde los vecinos lo vieron con el tiento en la mano como si pretendiera enlazar un zaino invisible. Esa misma noche se colgó de un árbol que campeaba solitario en un baldío.

Era viernes y la familia llegó a la quinta de Pontevedra para pasar el fin de semana. El padre preparó el fuego para hacer un asado en la parrilla que lindaba con el baldío vecino. Su hija y la amiguita que habían invitado correteaban por el jardín. Jugaban a las escondidas y, por supuesto, valía esconderse en el baldío de al lado. Detrás del grueso tronco del árbol era un lugar ideal para perderse de vista. Cuando el asado estuvo listo todos se sentaron a comer en el quincho. De no haber sido noche cerrada la luz de la luna habría proyectado la sombra del árbol solitario sobre la mesa de roble.
Al día siguiente el padre arrancó unas malezas del jardín y fue a tirarlas al descampado. Cuando se agachó, por debajo de la cerca pudo ver las botas de Pérez bamboleándose suaves en el aire claro de la mañana.

Zedi Cioso

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10 Comentarios:

Blogger Cobiñas dijo...

Qué bárbaro! Sentí como si supiera esta historia desde toda la vida :-))
Abrazos, Cobiñas

4/5/07 14:40  
Blogger peregrina dijo...

Fuerte...pero bueno

4/5/07 17:07  
Blogger Antonio Cervantes dijo...

Podra dejar de ser el amor el derrotero que le asigne cuerdas o no a un cuello que se avalanza a gritos a predicalo y otras a maldecirlo???
ZC: puta que tenes afinado el lapiz. Gracias por la historia.

Antonio.

4/5/07 21:12  
Anonymous Zedi Cioso dijo...

Piedra libre para Cobiñas detrás del árbol aquel! Me alegra que le haya gustado tanto la historia que hasta llegara a parecerle familiar.

Gracias peregrina, a veces nos ponemos heavies, qué se le va a hacer.

Gracias, cervantes, trataré de seguirle sacando punta al lápiz.

4/5/07 23:12  
Anonymous Matías Pailos dijo...

"Minimalismo tenebroso", que le dicen.

5/5/07 15:38  
Anonymous Zedi Cioso dijo...

Exacto, MP. O digamos, también, un trago fuerte preparado con una parte de Hernández, otra de Rulfo y dos de Stephen King.

5/5/07 20:57  
Anonymous xilofon dijo...

muy bueno zioso!
en este momento estoy en montreal, un tanto ebrio, asi que no puedo escribir nada coherente. un abrazo de parte del nieto de mi abuela

5/5/07 21:57  
Anonymous Anónimo dijo...

A mi me hizo acordar un poco a El gaucho insufrible...

6/5/07 16:59  
Anonymous Zedi Cioso dijo...

Hola Xilofón, gracias por sus elogios, espero que sobrio también le guste. A propósito ¿Que hace exactamente ud. en Motreal?

Anónimo, muchas gracias por la reminiscencia.

6/5/07 18:42  
Anonymous xilofon dijo...

Zedi y Pailos:
una conferencia (no de mi abuela) me llevo por esoos pagos. estuvo bueno, despues les cuento.
abrazos
xilofon

8/5/07 23:24  

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